CNI alerta de los riesgos de los sistemas de climatización tras los incendios, y recuerda cómo actuar
Cómo afecta el humo y la ceniza a los equipos
- Obstrucción de filtros y conductos: reduce el flujo de aire, aumenta el consumo energético y fuerza al compresor.
- Riesgos para la salud: al volver a encender los equipos, las partículas acumuladas se redistribuyen en el interior, pudiendo contener compuestos tóxicos, metales pesados o restos de combustión perjudiciales para vías respiratorias y ojos.
- Corrosión de componentes: la ceniza húmeda puede dañar aspas, intercambiadores y bandejas de condensados.
- Averías costosas: el esfuerzo extra por obstrucción acelera el desgaste del sistema.
Recomendaciones técnicas inmediatas
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No encender el equipo sin revisión por un instalador habilitado.
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Realizar una limpieza profunda:
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. Filtros y conductos: aspirado con filtro HEPA y lavado no corrosivo.
. Unidades exteriores: retirar cenizas con aire filtrado o lavado suave con detergentes no corrosivos).
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Inspección mecánica de unidades exteriores para retirar cenizas, revisar aspas, intercambiadores y bandejas de condensados.
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Verificación de la calidad del aire interior: si hay olor a humo o partículas visibles, ventilar y medir niveles de partículas.
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Mantenimiento preventivo: revisión de primavera/verano y tras cualquier episodio de humo o incendio cercano.
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«La prevención y el mantenimiento profesional no solo alargan la vida útil de tu equipo, también protegen tu salud y la de tu familia», indica a los consumidores CNI, a los que recomienda consultar «siempre» con un instalador profesional habilitado antes de volver a poner en marcha sus sistemas de climatización.


