Optimizar la temperatura ambiente: si la temperatura ambiental es demasiado alta, los ventiladores internos se ven obligados a trabajar más para mantener el aire fresco. Cada caso tendrá sus peculiaridades, pero lo ideal para mantener los equipos TI en buen estado es mantener una temperatura ambiente controlada entre 18°C y 27°C para evitar el sobrecalentamiento y, a su vez, garantizar la eficiencia energética.

 

Implementar el sistema de contención de pasillos: en un centro de datos esta estrategia de diseño permite gestionar eficazmente el flujo de aire. Se basa en organizar los servidores en filas alternas con entradas de aire frío orientadas hacia un pasillo (el pasillo frío) y salidas de aire caliente hacia el pasillo opuesto (el pasillo caliente). Así se separa el aire frío suministrado al equipo del aire caliente expulsado, mejorando la eficiencia de refrigeración, reduciendo el consumo de energía y disminuyendo los costes.

 

Cubrir los espacios no utilizados con paneles ciegos: instalar paneles ciegos en los espacios vacíos del rack ayuda a dirigir el flujo de aire a través de los equipos y evita la recirculación de aire caliente. Así, se puede mantener una temperatura más constante y controlada. Además, si también se añaden kits de deflectores de aire dentro de los racks, se puede maximizar aún más la eficiencia de refrigeración al separar de manera efectiva las rutas de entrada fría y salida caliente.

 

Organizar el cableado de los equipos: la gestión adecuada de los cables es vital para suprimir la temperatura en las salas de servidores, ya que, de lo contrario, el cableado puede hacer que el equipo se sobrecaliente. Superar este problema es tan fácil como usar soluciones de gestión de cables. Estas soluciones pueden optimizar el flujo de aire dentro de los racks de TI y evitar la acumulación de calor alrededor del equipo.

 

Monitorización de la temperatura: los sistemas de monitorización de temperatura permiten hacer un seguimiento de las condiciones ambientales en tiempo real. Así se pueden tomar medidas rápidas y en el momento oportuno para reducir la temperatura si se excede de los límites aceptables y evitar sobrecalentamientos.

 

Considerar nuevos sistemas de refrigeración:  las tecnologías de refrigeración avanzadas, como la refrigeración líquida, pueden ser más eficientes que los métodos tradicionales de refrigeración por aire, ya que colocan la unidad de refrigeración junto a la fuente de calor para un rendimiento óptimo.

 

Realizar tareas de mantenimiento periódicas: el mantenimiento de los sistemas de refrigeración, incluida la limpieza de los filtros de aire, la comprobación de fugas y la comprobación del correcto funcionamiento de las unidades de refrigeración, es esencial para evitar problemas que puedan hacer que la temperatura ambiente aumente y que las técnicas de refrigeración fallen cuando más se necesitan.