Grupo Aire Limpio analiza en un documento el estado actual de la EPBD y sus ejes de actuación
La transposición de la Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) por los Estados miembro a lo largo de este 2026, supondrá, al parecer de Grupo Aire Limpio, un punto de inflexión para el sector de la edificación en Europa.
En un documento que acaba de publicar, la compañía ofrece una visión del estado actual de la directiva y de sus principales ejes de actuación, entre los que señala: la renovación integral del parque edificado, la descarbonización, la modernización de los sistemas y la integración de la calidad del aire interior: nuevos requisitos que tienen como objetivo reducir la demanda energética, introduciendo estándares más exigentes.
Cuatro ejes de actuación
En relación a la renovación integral del parque edificado, la directiva establece con exigencias como el establecimiento de estándares mínimos de rendimiento energético; definición de trayectorias nacionales para reformas profundas; elaboración de Planes Nacionales de Renovación (BRPs) para impulsar la mejora continua hacia edificios nZEB.
Sobre el marco habilitador, las medidas a adoptar que recoge la directiva son: refuerzo de los Certificados de Eficiencia Energética (EPC); creación de “Pasaportes de Renovación”; mecanismos de financiación sostenible; desarrollo de bases de datos nacionales de rendimiento energético para seguimiento y comparativas.
La EPBD también contempla la modernización e integración de sistemas, en concreto en materia de movilidad sostenible, calidad del aire interior o digitalización y acceso/intercambio de datos. En este apartado, contempla el desarrollo de infraestructuras para movilidad sostenible, la implementación del Smart Readiness Indicator (SRI), la calidad del aire interior (CAI) y la digitalización y acceso/intercambio de datos (monitorización energética y CAI).
En cuanto a la descarbonización, la directiva recoge la obligatoriedad de edificios de cero emisiones en nuevas construcciones, el impulso a la instalación de sistemas solares (fotovoltaicos y térmicos) en cubiertas y fachadas, el cálculo de la huella de carbono en todo el ciclo de vida del edificio y la eliminación progresiva de incentivos a
combustibles fósiles.
Calidad Aire interior
En una segunda parte del apartado documento, Grupo Aire Limpio se centra en la calidad del aire interior (CAI) como «pilar esencial para la salud, el confort y la rentabilidad de los edificios».
Y hace hincapié en que la directiva incide en que las medidas de mejora del rendimiento energético también deben tener en cuenta las condiciones climáticas locales, el confort interior y la rentabilidad (cost-effectiveness). Por otro lado, los Estados miembro deben establecer estándares mínimos de confort térmico y CAI. Al preparar un EPC, debe evaluarse la CAI, y si es deficiente, se emiten recomendaciones. Finalmente, toda reforma profunda, debe incluir sistemas de ventilación y filtrado que garanticen los niveles de IEQ.
En este contexto, Grupo Aire Limpio ofrece soluciones para ayudar a sus clientes en el cumplimiento de la EPBD, propuestas que favorecen «una menor demanda energética en el edificio, entornos interiores más saludables (reducción de riesgos de enfermedades respiratorias, mayor confort térmico y disminución de alergias) y un valor superior de los activos», afirman desde la compañía.


