La aerotermia podría reducir un 75% las emisiones de CO2 de la climatización doméstica, según Daikin
Con motivo del Día Mundial de las Energías Limpias, que se celebra cada 26 de enero, Daikin destaca el impulso que desarrolla en tecnologías eficientes para acelerar la transición hacia un modelo energético más sostenible en el ámbito residencial. Entre estas tecnologías, la compañía pone el foco en la aerotermia, que «podría reducir un 75% las emisiones de CO2 de la climatización doméstica».
Recuerda Daikin que la aerotermia es una energía renovable y limpia que permite climatizar los hogares de forma sostenible durante todo el año, reduciendo «significativamente» el consumo energético y las emisiones de CO₂ frente a los sistemas tradicionales basados en combustibles fósiles.
Entre sus ventajas, señala que puede reducir hasta en un 70% la factura energética anual, «lo que convierte a esta energía en una inversión rentable a medio plazo». Además, en una vivienda tipo de 140 m² situada en una zona climática fría, sustituir una caldera de gasóleo por un sistema de aerotermia supone un 75 % menos de emisiones de CO₂, equivalente a evitar la emisión de unas 9 toneladas anuales; y un descenso del 60% en el consumo de energía primaria, según la compañía.
Estos beneficios han favorecido que la aerotermia se consolide como una de las soluciones más implantadas en el proceso de descarbonización del parque residencial. Según datos del último Barómetro de Climatización de Daikin, 1 de cada 5 hogares españoles ya utiliza un sistema de climatización basado en energías renovables, como la aerotermia.
Eficiencia energética y ahorro a largo plazo
Los sistemas de aerotermia, sobresalen por su elevada eficiencia energética, ya que pueden generar hasta tres veces más energía de la que consumen, gracias a un proceso termodinámico que optimiza la transferencia de calor y reduce el uso de electricidad. Esta eficiencia se traduce «no solo en un menor impacto ambiental, sino también en un ahorro económico significativo para los hogares a medio y largo plazo», subraya el fabricante, y añade que, «la inversión inicial puede amortizarse en menos de cinco años, generando ahorros netos desde el primer ejercicio completo».
Además, al no depender de combustibles fósiles, contribuye a disminuir la huella de carbono de las viviendas y a reducir la dependencia energética exterior, alineándose con los objetivos europeos de neutralidad climática.
Por todo ello, la aerotermia se consolida como el sistema preferido para el cambio o reforma de los sistemas de climatización, según el último Barómetro de Daikin. No obstante, una parte significativa de los hogares considera necesario un mayor apoyo institucional y señala la falta de ayudas económicas como una barrera para dar el paso hacia sistemas de climatización más sostenibles.


