La Eurocámara quiere que en 2030 las renovables cubran el 45% del consumo eléctrico

La Eurocámara quiere que en 2030 las renovables cubran el 45% del consumo eléctrico

El Parlamento Europeo quiere extender el uso de las energías renovables y reducir el consumo de energía. Así, el pasado miércoles, y dentro de la revisión de la Directiva de Energías Renovable (DER), los eurodiputados aprobaron, por 418 votos a favor, 109 en contra y 111 abstenciones, aumentar hasta un 45% en 2030 el porcentaje de renovables en el consumo final de energía de la UE. La Comisión Europea también respalda este objetivo en su paquete ‘RepowerEU’.

 

La propuesta legislativa también define objetivos específicos para sectores como el transporte, la construcción y la calefacción y refrigeración urbanas. En el sector del transporte, el despliegue de las energías renovables debería conducir a una reducción del 16% de las emisiones de gases de efecto invernadero, mediante el uso de mayores cuotas de biocombustibles avanzados y una cuota más ambiciosa de combustibles renovables de origen no biológico, como el hidrógeno. La industria debería aumentar su uso de energías renovables en 1,9 puntos porcentuales al año, y las redes de calefacción urbana en 2,3 puntos.

 

Cada Estado miembro tendrá que desarrollar dos proyectos transfronterizos para la expansión de la energía verde. Los países con un consumo anual de electricidad superior a 100 TWh tendrán que desarrollar un tercero antes de 2030.

 

Los eurodiputados también aprobaron enmiendas para reducir gradualmente la contabilización de la madera como energía renovable.

 

Revisión de la Directiva de Eficiencia Energética

En el mismo pleno del miércoles, los parlamentarios  apoyaron la  revisión de la Directiva de Eficiencia Energética (DEE), la ley que establece los objetivos de ahorro energético en el consumo de energía primaria y final en la UE. En concreto, los eurodiputados aumentaron el objetivo de reducción del consumo de energía final y primaria para el conjunto de la UE, de modo que los Estados miembros deben garantizar colectivamente un recorte del consumo de energía final de al menos un 40% para 2030, y del 42,5% en el consumo de energía primaria, en comparación con el nivel de 2007. Esto equivale a 740 y 960 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtep) para el consumo de energía final y primaria, respectivamente. Los Estados miembros deben fijar contribuciones nacionales vinculantes para alcanzar estos objetivos.

 

Para lograrlo, deberán tomar medidas a nivel local, regional, nacional y europeo, en diferentes sectores, incluida la administración pública, los edificios, las empresas y los centros de datos. El texto salió adelante con 469 votos a favor, 93 en contra y 82 abstenciones.

Tras la votación favorable, los eurodiputados y la presidencia checa del Consejo iniciarán ahora las negociaciones sobre ambos textos, sobre los que el Consejo fijó su posición en junio.