La necesidad de atraer talento en el sector de las instalaciones para la transición energética y para su propia viabilidad
La falta de profesionales se ha convertido en uno de los grandes retos del sector de las instalaciones, a pesar de las grandes oportunidades laborales que ofrece. Con la transición energética como telón de fondo y la evolución tecnológica derivada de ésta, el sector demanda nuevos perfiles para operar y mantener las instalaciones. En este escenario, la formación se convierte en una palanca para atraer y retener talento, como explica el autor en este artículo.
Por Joan Sera, responsable del centro de formación de Baxi en Castellbisbal (Barcelona)
Curiosa paradoja en el sector de las instalaciones (electricidad, climatización, fontanería, energías renovables o mantenimientos de edificios), ofreciendo altas oportunidades laborales, estabilidad y unos salarios correctos, sufre una grave escasez de mano de obra cualificada. Esta situación, lejos de ser coyuntural, se ha convertido en uno de los principales retos para el desarrollo económico y, especialmente, para avanzar hacia los objetivos de descarbonización.
¿Un sector con empleo… pero sin profesionales?
En España, el déficit de trabajadores cualificados en sectores técnico e industriales es una realidad creciente. Según un estudio de Banco de España, el 40% de las empresas reconoce dificultades para encontrar perfiles adecuados, debido principalmente a la falta de formación específica y al ajuste entre oferta educativa y necesidad del mercado.
La falta de profesionales compromete la rehabilitación energética, el despliegue de renovables y la modernización de infraestructuras
Esta escasez no solo afecta a empresas individuales, sino que compromete proyectos estratégicos como la rehabilitación energética de edificios, el despliegue de energías renovables o la modernización de infraestructuras.
No existe una tasa de paro específica para este sector, pero analizando los datos del Servicio Público de Empleo Estatal permiten analizar la relación entre demanda y contratación. En 2025, el número de personas desempleadas con titulación en climatización (753) fue muy inferior al volumen de contratos generados (2.846), lo que refleja un mercado con más ofertas que candidatos disponibles.
Este desajuste es característico de sectores con escasez de talento, donde el problema no es el paro, sino la falta de profesionales cualificados.
Un sector clave para la descarbonización
Como se ha visto en numerosas ocasiones, la dependencia energética de España y Europa quedan a merced de mercados poco estables por culpa de conflictos geopolíticos genera importantes crisis. Por lo tanto, es necesario, en la medida de los posible, conseguir la mayor autonomía energética posible.
Al mismo tiempo, el modelo energético actual es uno de los responsables del cambio climático, por lo que nos obliga a caminar por el camino de la sostenibilidad.
La evolución tecnológica está transformando el perfil del instalador profesional: se necesita formación especializada y continua
La transición energética sitúa al sector de las instalaciones en el centro del cambio de modelo productivo. Tecnologías como la aerotermia, la energía solar fotovoltaica y básicamente la electrificación del sistema energético actual, requiere técnicos especializados para su instalación, mantenimiento y optimización.
Hay que añadir que la evolución tecnológica está transformando el perfil del instalador tradicional. Hoy se requieren competencias en digitalización (BIM, monitorización, IoT), eficiencia energética, normativa técnica cada vez más exigente o la integración de sistemas complejos.
Por lo tanto, ya no basta con formación básica: se necesita especialización continua y actualización permanente.
La formación como palanca para atraer talento
Ante este escenario, la formación se convierte en un factor decisivo para atraer y retener talento en el sector. No solo permite cubrir vacantes, sino también mejorar la percepción social de estas profesiones.
Desde Baxi, como fabricantes, aportamos nuestro granito de arena para solucionar este grave problema a través del Departamento de Formación, dando formaciones técnicas a más 2.500 técnicos al año.
Pero los fabricantes no podemos ni debemos ser los actores principales, por tanto, según mi opinión sería necesario mejorar y promover:
- Formación profesional orientada al empleo: los programas de formación técnica especializada tienen una elevada inserción laboral, en algunos casos se habla de que más del 70% de los alumnos encuentran empleo en menos de 6 meses tras finalizar sus estudios. Esto demuestra que existe una conexión directa entre formación y empleabilidad en este ámbito.
Existe una conexión directa entre formación y empleabilidad en el ámbito de las instalaciones
- Formación práctica y adaptada a nuevas tecnologías: el aprendizaje en este sector debe ser eminentemente práctico. Centros especializados ofrecen formación con equipos reales, simulaciones y prácticas en empresas, lo que facilita una rápida incorporación al mercado. Asimismo, la formación debe adaptarse a las nuevas tecnologías vinculadas a la descarbonización, incluyendo (energías renovables, eficiencia energética y herramientas digitales y de simulación).
- Programas para atraer jóvenes y nuevos perfiles: diversas iniciativas están enfocadas en acercar al sector a los jóvenes y a personas en proceso de reconversión laboral. Programas como los de formación en climatización o energía combinan aprendizaje técnico con acompañamiento profesional, facilitando la inserción laboral.
Un cambio cultural necesario
Más allá de la formación, el reto es también cultural. Durante años, se ha incentivado un modelo educativo alejado de los oficios técnicos, generando un desequilibrio estructural. Mientras tanto, sectores como el de las instalaciones evolucionan hacia entornos cada vez más innovadores, digitalizados y sostenibles.
Hay que revalorizar la FP, fomentar la orientación temprana y visibilizar las oportunidades
Revalorizar la Formación Profesional, fomentar la orientación temprana hacia estos perfiles y visibilizar las oportunidades reales del sector son pasos imprescindibles para revertir la situación.
Mejores condiciones laborales
Sería absurdo no hablar de mejorar las condiciones laborales para atraer a nuevos trabajadores.
Aún hoy, numerosas empresas ofrecen unos horarios poco atractivos y que a veces chocan con la conciliación familiar. Igual que el sector se ha modernizado en cuanto a las tecnologías y metodologías usadas también habría que repensar las condiciones que se ofrecen por si existe la posibilidad de mejora.
Opciones hay muchas como, por ejemplo, horarios de 8 a 17h con una hora para comer, en lugar de jornadas partidas de 8 a 20h. También conozco alguna empresa que opera los 5 días de la semana, pero sus trabadores hacen las 40 horas semanales en 4 días (algunos tienen fiesta el lunes y otros el viernes). Esta solución a parte de tener una buena aceptación entre sus trabajadores reduce los gastos en dietas y kilómetros para la empresa. Como digo, soluciones hay muchas.
Invertir en formación
Como conclusión, indicar que el sector de las instalaciones es uno de los pilares de la transición energética y la descarbonización. Sin embargo, su desarrollo está condicionado por la disponibilidad de profesionales cualificados.
La formación, especialmente la formación técnica especializada y adaptada a las nuevas tecnologías, no es solo una herramienta educativa: es una estrategia clave para atraer talento, garantizar la competitividad empresarial y cumplir con los objetivos climáticos.
Por ello, invertir en formación hoy no solo soluciona la falta de mano de obra, sino que asegura el futuro de un sector esencial para la economía y la sostenibilidad.


