La sostenibilidad ambiental irrumpe en el CTE: la revolución que viene

La sostenibilidad ambiental irrumpe en el CTE: la revolución que viene

El pasado 23 de abril, el sector de la edificación se dio cita en una jornada clave para entender el futuro inmediato de la normativa constructiva en España. Bajo el título La sostenibilidad ambiental en la nueva versión del Código Técnico de la Edificación”, el encuentro organizado por Green Building Council España (GBCE) y Saint-Gobain puso sobre la mesa una cuestión central: la sostenibilidad ya no es una opción, sino el eje estructural del nuevo marco regulatorio.

 

Esther Soriano, durante la apertura.

 

La sesión, concebida como un espacio técnico y de debate, permitió a profesionales, administraciones y empresas analizar en profundidad el nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental (DB-HSA), una de las principales novedades de la próxima actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE). Más allá de los detalles normativos, el mensaje fue claro: el sector debe prepararse para un cambio de paradigma que afectará a la forma de diseñar, construir y gestionar los edificios.

 

Un cambio de enfoque: de la exigencia a la oportunidad

Durante la apertura, Esther Soriano, Directora General de Saint-Gobain Solutions, destacó la importancia del trabajo en conjunto y en la oportunidad de la jornada para reunir a profesionales de cara a compartir conocimiento y reflexión, especialmente sobre el nuevo Documento Básico de Sostenibilidad, HSA.

 

Soriano insistió en desmontar una idea aún extendida en el sector: que la sostenibilidad supone una carga adicional. Por el contrario, se presentó como una oportunidad estratégica para reforzar la competitividad y modernizar la industria. El nuevo CTE permitirá fortalecer la industria y superar un debate, el supuesto conflicto entre competitividad y sostenibilidad. Para Soriano “solo los modelos sostenibles son competitivos”, y esto está alineado con la estrategia de su empresa de tener a la sostenibilidad como su eje estratégico apoyado en tres líneas de actuación: descarbonización, economía circular y el desarrollo de gamas constructivas sostenibles. “Estamos preparados para el nuevo CTE y la transformación de la construcción. Este es un sector coral y debemos avanzar juntos”, finalizó.

 

Los expertos evidenciaron que  la sostenibilidad es el eje estructural del nuevo marco regulatorio.

 

Por su parte, Justo Orgaz, Presidente de GBCE, destacó que no puede haber una desalineación con la sostenibilidad, sino que debe ser la agenda. Para ello en GBCE hay una estrategia y anunció que hay que estar preparados para el lenguaje del carbono, un nuevo ángulo y un campo de innovación.

 

El marco estratégico del nuevo CTE: vivienda, clima y transformación urbana

 

Desde el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, MIVAU, María Teresa Verdú, Directora General de Agenda Urbana y Arquitectura, se contextualizó el nuevo CTE dentro de un escenario de grandes desafíos: el acceso a la vivienda, el envejecimiento del parque edificado, la concentración urbana y, sobre todo, la emergencia climática.

 

El nuevo enfoque normativo responde a estas tensiones mediante tres grandes líneas de actuación: la nueva construcción, la rehabilitación y el acceso a la vivienda. En este último ámbito, se destacó el enorme potencial del parque existente, con previsiones de cientos de miles de intervenciones en los próximos años.

 

El nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental (DB-HSA) representa, en este contexto, un avance decisivo. Por primera vez, el CTE incorpora de forma explícita criterios como la medición de la huella de carbono, el potencial de calentamiento global o la movilidad sostenible, alineándose con las directrices europeas y con el objetivo de edificios de cero emisiones.

 

El DB-HSA: estructura y contenidos clave

 

Antonio Torres Alcalde, División de Innovación y Sostenibilidad en la Edificación, Dirección General de Agenda Urbana y Arquitectura, MIVAU fue el encargado de presentar el desarrollo técnico del DB-HSA, que se articula en torno a dos grandes ejes:

 

  • HSA1: Potencial de Calentamiento Global (PCG), que introduce la medición de emisiones a lo largo del ciclo de vida del edificio.

 

  • HSA2: Movilidad sostenible, que establece requisitos relacionados con infraestructuras y condiciones que favorezcan desplazamientos más sostenibles.

 

Uno de los aspectos más relevantes es la creación de una metodología común para el cálculo del impacto ambiental, con el objetivo de evitar la dispersión de datos y garantizar la coherencia en las evaluaciones.

 

Medir para transformar: el reto del carbono

 

Uno de los bloques más técnicos de la jornada se centró en el Documento de Apoyo para el cálculo del Potencial de Calentamiento Global, PCG.

 

Juan Queipo de Llano Moya, Responsable de la Unidad de Calidad en la Construcción, Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja – CSIC, se refirió al necesario marco de referencia porque hay un reto exigente de descarbonizar el parque edificado en 2050, por lo que se precisa actuar en las emisiones. No solo está el consumo de los edificios, sino las emisiones para la descarbonización, para la que existen hitos. Desde 2030 habrá valores límite, por lo que conviene irlo interiorizarlo, señaló.

 

El Documento de Apoyo para el cálculo del Potencial de Calentamiento Global es un  instrumento que permitirá aplicar de forma práctica los requisitos del DB-HSA mediante procedimientos simplificados y herramientas de cálculo.

 

El enfoque es claro: no basta con reducir el consumo energético en fase de uso; es imprescindible abordar también las emisiones asociadas a los materiales, la construcción, el mantenimiento y el final de vida de los edificios. En otras palabras, se introduce una visión completa del ciclo de vida, medida en kg de CO₂ equivalente por metro cuadrado.

 

Este cambio implica un reto significativo para el sector, que deberá familiarizarse con nuevas herramientas, bases de datos y metodologías, así como reforzar la formación técnica.

 

¿Está preparado el sector?

 

La mesa redonda con el nombre ¿Cómo nos preparamos para el nuevo CTE? evidenció tanto los avances logrados como las dificultades pendientes.  En la misma participaron Nicolás Bermejo, Director Técnico y de Sostenibilidad de Saint-Gobain; Miguel Ángel Díaz Camacho, Arquitecto fundador de MADC&Partners; David Sierra, Director de proyectos y sostenibilidad de Metrovacesa; Albert Gassull, Director de Espacio Público del Área Metropolitana de Barcelona (AMB); y Ainhoa Díez de Pablo, División de Innovación y Sostenibilidad en la Edificación, Dirección General de Agenda Urbana y Arquitectura, MIVAU.

 

Moderada por Dolores Huerta, Directora General de GBCE, la mesa de debate mostró cómo por un lado, los fabricantes llevan años trabajando en declaraciones ambientales de producto (DAP) y análisis de ciclo de vida, lo que proporciona una base sólida. Por otro, persisten desafíos importantes: la falta de datos, la complejidad técnica, la necesidad de un lenguaje común y la adaptación cultural del sector.

 

Se destacó especialmente el papel del diseño como fase clave para reducir el impacto ambiental, así como la importancia de anticiparse a los cambios normativos. También se puso de relieve la dificultad de trasladar estos conceptos al cliente final, lo que obliga a mejorar la comunicación y la pedagogía.

 

Desde la Administración se insistió en que la transición será progresiva y acompañada

 

El nuevo CTE quiere publicarse, señaló Díez, a finales de este año 2026 y la entrada en vigor será en principio voluntaria, con un calendario que apunta al 1 de enero de 2028 como fecha clave para la aplicación obligatoria de los criterios de sostenibilidad ambiental (seis meses antes entrarán en vigor el resto de Documentos). Es decir desde esa fecha de enero de 2028 el cálculo del PCG será obligatorio tanto en certificado de proyecto como de obra.

 

Una transformación cultural

 

Más allá de la normativa, el mayor reto identificado es el cambio de mentalidad. La sostenibilidad exige una forma distinta de proyectar, basada en la responsabilidad, la ética profesional y la colaboración. No se trata solo de cumplir requisitos, sino de entender el sentido profundo de la transformación.

 

La experiencia de administraciones pioneras, como AMB,  demuestra que el camino no es sencillo, pero sí posible. La existencia de herramientas unificadas y criterios comunes puede facilitar este proceso, aunque será necesario seguir avanzando en la disponibilidad de datos y en la integración de todos los elementos del edificio.

 

Conclusión: prepararse desde hoy

 

La jornada concluyó con un mensaje directo por parte de Dolores Huerta: el momento de prepararse es ahora. La sostenibilidad ambiental será un pilar central del CTE y, por extensión, del futuro de la edificación. La clave del éxito residirá en la formación, la colaboración y la capacidad de adaptación del sector. Entender el “por qué” y el “para qué” de esta transformación será fundamental para convertir lo que podría percibirse como una obligación en una verdadera oportunidad de innovación y mejora.

 

En definitiva, el nuevo Código Técnico no solo redefine las reglas del juego, sino que marca el inicio de una nueva etapa en la construcción: más consciente, más responsable y, necesariamente, más sostenible.