Los biocombustibles sólidos para calefacción mantienen su competitividad frente a otras energías

Los biocombustibles sólidos para calefacción mantienen su competitividad frente a otras energías

Un semestre más, los biocombustibles sólidos para calefacción mantienen su competitividad en precio frente a energías como el gas natural, gasóleo y electricidad, confirmando que «sigue siendo la fuente más económica y estable para los ciudadanos», afirma AVEBIOM, teniendo en cuenta los  datos actualizados a junio de 2025 del Índice de Precios de la Biomasa (IPB) elaborado por la asociación.

 

 

Según los datos del IPB, el coste medio de la energía para el consumidor final en junio de 2025 se situó en 3,34 c€/kWh para la astilla de madera, 4,68 c€/kWh para el hueso de aceituna y 6,95 c€/kWh para el pellet a granel. En comparación, el gasóleo C alcanzó los 7,98 c€/kWh, el gas natural (tarifa regulada TUR 2) los 8,59 c€/kWh, y la electricidad utilizada en calefacción mediante bomba de calor (SCOP 2,5) rondó los 10,43 c€/kWh útiles. mantienen una mayor exposición a la volatilidad internacional

 

Estabilidad del mercado de la biomasa

 

Los datos del primer semestre del año muestras «una notable estabilidad en el mercado de la biomasa», indica la patronal del sector, con una caída de los precios del pellet del 2 %, de los del hueso de aceituna del 12 % y con el mantenimiento de los de la astilla. Una normalización que contrasta con el comportamiento del gas y del gasóleo, «que pese a descender ligeramente durante la primavera, podrían repuntar en invierno si aumenta la demanda o sube el coste de los derechos de emisión de CO₂ que pagan las empresas por quemar gas o gasóleo», señala AVEBIOM. En cuanto a la electricidad, se mantiene en costes altos para calefacción ya que «aunque el precio mayorista ha bajado, los peajes e impuestos que componen la factura impiden una reducción significativa para el usuario final».

 

Aunque todo indica que los biocombustibles sólidos mantendrán sus precios estables durante los próximos meses, el riesgo al alza existe, reconoce AVEBIOM, bien por mayores costes de transporte o por un repunte temporal del consumo. No obstante, «la oferta nacional es amplia y la producción está bien adaptada a la demanda. La combinación de suministro local y contratos de largo plazo aporta una previsibilidad de precios que hoy resulta excepcional en el sector energético», afirman desde la asociación.