Mejorar y sostener la calidad del aire interior, nuevo reto para las empresas de mantenimiento

Mejorar y sostener la calidad del aire interior, nuevo reto para las empresas de mantenimiento

En un entorno marcado por la COVID-19, que ha evidenciado la importancia de conseguir ambientes interiores seguros, las  empresas mantenedoras deben enfrentarse a un nuevo reto en los edificios: poner el  foco no sólo en el confort térmico y en la eficiencia energética, sino también en mejorar y sostener la calidad del aire interior. 

 

Texto: Simón Aledo Vives, Ingeniero Técnico Industrial, Comité Técnico ATECYR

 

 

La renovación suficiente del aire interior lleva a ambientes más seguros frente al contagio, y es éste el aspecto en el que nos tenemos que esforzar a corto plazo el sector del mantenimiento de las instalaciones de climatización.

El aire interior es una vía importante de exposición a contaminantes, dado que las personas pasamos la mayoría de nuestro tiempo en espacios interiores y que el aire interior contiene habitualmente numerosos contaminantes producidos por fuentes interiores y exteriores.

 

Las empresas mantenedoras han de empezar a poner el foco en mejorar y sostener la calidad del aire interior

 

El COVID-19 ha venido a evidenciar y poner de manifiesto la importancia de la calidad del aire interior en los edificios. Se trata de una oportunidad para darnos cuenta de la poca importancia que se le ha dado a la calidad del aire interior y de cómo hemos asumido sus consecuencias para la salud: algunas leves, como irritación de ojos, irritación de garganta, garganta seca;  y otras más serias, como un mayor número de infecciones respiratorias como gripe y resfriados, ataques de asma en personas sensibles a alergias y asma, dolores de cabeza, fatiga y somnolencia.

La cuestión es: ¿son los espacios interiores seguros? o ¿tienen al menos una seguridad frente al contagio similar a los espacios exteriores?

La comunidad científica cada vez tiene menos dudas de que el Coronavirus SARS CoV2 se transmite de persona a persona por contacto y por el aire. La mayoría de las organizaciones nacionales e internacionales involucradas, ya han emitido declaraciones y pautas relacionadas con la prevención del contagio de la enfermedad en interiores. En concreto, ATECYR publicó un documento de posicionamiento y recomendaciones concretas que posteriormente se desarrollaron en su guía DTIE 2.07 Las instalaciones de climatización, SARS CoV2 y calidad del aire.

 

La solución para conseguir ambientes interiores seguros frente al contagio se centra en la correcta ventilación de los espacios

 

Correcta ventilación de espacios

La solución para conseguir ambientes interiores seguros frente al contagio se centra en la correcta ventilación de los espacios. La renovación suficiente del aire interior lleva a ambientes más seguros frente al contagio y es éste el aspecto en el que nos tenemos que esforzar a corto plazo el sector del mantenimiento de las instalaciones de climatización.

Muchas instalaciones HVAC llevan funcionando años y años sin que nadie haya revisado si producen una adecuada ventilación del ambiente interior. De hecho, las instalaciones anteriores al RITE-1998 no suelen ventilar, porque la normativa anterior no lo exigía, y muchas posteriores y al amparo del RITE actual, no lo hacen porque la administración no lo ha supervisado suficientemente.

El propietario de la instalación conoce si su instalación llega a la temperatura de confort o no, pero desconoce si esta calidad térmica lleva consigo una calidad del aire. Esto es, desconoce si tiene una buena calidad del ambiente interior (es de interés la reciente UNE-EN-16798-1-2020)

 

A corto plazo, una calidad de aire interior inadecuada pasará desapercibida 

 

La falta de confort térmico provocará rápidamente una reacción o quejas de los usuarios, sin embargo, una calidad de aire interior inadecuada pasará desapercibida a corto plazo.

La importancia del mantenimiento

Y aquí entra el papel del mantenedor. Tenemos que trabajar en un aspecto de las instalaciones de climatización que siempre ha estado presente, pero a la que se le ha dado muy poca importancia: ¿Están los espacios interiores bien ventilados?

Conocer la instalación, si tiene o no tiene sistema de ventilación forzada. Asesorar a la propiedad:

  • Qué hacer si no tiene: Ventilación natural, medidor de CO2, purificador HEPA.
  • Qué hacer si tiene: ¿Funciona correctamente? ¿Es suficiente? ¿Qué horario es el más adecuado?

En este sentido, deben seguirse las Recomendaciones de operación y mantenimiento de los sistemas de climatización y ventilación de edificios y locales para la propagación del SARS-CoV-2, del Ministerio de Sanidad y Ministerio de Transición Ecológica, que por cierto coinciden prácticamente con las previamente publicadas por ATECYR.

Las empresas mantenedoras han de empezar a poner el foco no sólo en el confort térmico y en la eficiencia energética, sino también en mejorar y sostener la calidad del aire interior. Los edificios son los que son, optimizar y mejorar las posibilidades de mejorar su ventilación es el nuevo reto al que se enfrentan las empresas mantenedoras.

 

Optimizar y mejorar las posibilidades de mejorar su ventilación es el nuevo reto al que se enfrentan las empresas mantenedoras

 

Las propiedades y los gestores de los edificios por otra parte han de tomar conciencia de que, por el hecho que las administraciones no fiscalicen la existencia y cumplimiento, han de tener un buen servicio de mantenimiento contratado, pues trabajadores, usuarios y consumidores ya están exigiendo un cambio de paradigma en la forma de entender los espacios cerrados.