‘Preparar la casa para el verano es también pensar en quienes la habitan’, un artículo de Ricardo Martins (Samsung)

‘Preparar la casa para el verano es también pensar en quienes la habitan’, un artículo de Ricardo Martins (Samsung)

Con la llegada de las altas temperaturas, preparar los hogares para disfrutar de un espacio confortable no siempre es fácil, ni tampoco lo es hacerlo de forma eficiente. En este artículo, el experto  de Samsung pone el foco en las personas que habitan el espacio para dar la respuesta tecnológica adecuada.

 

Por Ricardo Martins, Director de negocio de la División de Climatización de Samsung para España y Portugal

 

 

Vuelve el verano y, con él, regresa una preocupación común en muchas casas españolas. Adaptar y  preparar el espacio para los días más cálidos, de la forma más sencilla, discreta y que se adecue a las rutinas de cada familia, pero esto no siempre es fácil ni sabemos hacerlo de la forma más eficiente.

 

Durante mucho tiempo, el aire acondicionado se vio como una respuesta puntual al aumento de la temperatura. Se encendía el equipo cuando el calor se hacía más presente y se esperaba que la casa se volviera más cómoda. Hoy, esa visión ya no es suficiente. Las casas han cambiado, pero sobre todo han cambiado las personas que las habitan, sus rutinas, que son diferentes según la fase de la vida que atraviesan.

 

Los usuarios de las viviendas han cambiado sus rutinas,  que son diferentes según la fase de la vida que atraviesan

 

Una persona que vive sola puede valorar una solución práctica, fácil de controlar y adecuada a horarios menos previsibles. Una pareja puede tener ritmos diferentes a lo largo del día, con momentos de trabajo, descanso u ocio en el mismo espacio. Una familia con niños puede buscar un uso intuitivo, adaptado a varias rutinas y a diferentes momentos del día. Más tarde, cuando los hijos salen de casa, muchos matrimonios vuelven a reorganizar los espacios y ajustan la forma en que viven el hogar.

 

 

La casa acompaña cambios personales, profesionales y familiares, y la tecnología presente en el espacio debe acompañar esa evolución.

 

Estas etapas muestran que el concepto de confort en casa no es estático. Lo que tiene sentido en un momento de la vida puede dejar de tener sentido en otra. La casa acompaña cambios personales, profesionales y familiares, y la tecnología presente en el espacio debe acompañar esa evolución.

Casa inteligente y confort térmico

 

Aquí es donde la idea de una casa inteligente adquiere un significado más profundo. Durante años, se ha asociado con dispositivos conectados, como luces controladas a distancia, asistentes de voz, electrodomésticos conectados a internet o sistemas de seguridad gestionados por una aplicación. Esta visión sigue siendo válida, pero cada vez es más incompleta. La verdadera evolución está en la capacidad de adaptar la experiencia del hogar al estilo de vida de cada persona o familia.

 

En el caso del aire acondicionado, esta transformación es particularmente evidente. El confort térmico ya no depende únicamente de la elección de una temperatura ambiente. También depende de la forma en que se utiliza el espacio, de la presencia de personas, del tipo de rutina, de la circulación del aire, del ruido y de la facilidad con que cada usuario ajusta el ambiente a su realidad.

 

El confort térmico ya no depende únicamente de la elección de una temperatura ambiente

 

En el verano en que la casa vuelve a ganar importancia como refugio en los días más cálidos, esta capacidad de adaptación se vuelve aún más relevante. La comodidad de quienes trabajan desde casa no es la misma que la de una familia que concentra gran parte de la rutina al final del día. La necesidad de quienes viven en un apartamento pequeño también puede ser diferente a la de quienes viven en una casa más grande. Una solución pensada para acompañar diferentes momentos de la vida debe responder a esa diversidad sin hacer que la experiencia sea más compleja.

 

Un sistema de aire acondicionado debe seguir el uso de la casa, adaptarse a las preferencias de los usuarios y contribuir a una experiencia más simple y agradable

 

La tecnología tiene aquí un papel esencial, pero debe ser casi invisible. El mejor confort es, a menudo, aquel que no requiere esfuerzo, no interfiere con el espacio y se integra naturalmente en la vida diaria. Un sistema de aire acondicionado debe seguir el uso de la casa, adaptarse a las preferencias de los usuarios y contribuir a una experiencia más simple y agradable.

 

Esta evolución también es relevante para el mercado residencial. Promotores, instaladores, arquitectos y fabricantes ya no pueden mirar una vivienda solo por su dimensión o tipología. Es necesario comprender cómo será vivida. Una casa para una persona soltera, para una pareja joven, para una familia en crecimiento o para una pareja en una nueva etapa de la vida puede requerir enfoques diferentes al confort térmico, incluso cuando el área disponible es similar.

 

En España, esta reflexión adquiere una importancia particular. Tenemos casas muy diferentes entre sí, veranos exigentes, mayor variación abrupta de la temperatura exterior y consumidores cada vez más atentos a la forma en que las soluciones tecnológicas deben integrarse en su día a día, a lo largo de todo el año. La elección de un sistema de aire acondicionado ya no es solo una decisión funcional. Ha pasado a formar parte de la forma en que cada familia prepara su hogar para vivir mejor cada estación y cada fase de la vida.

 

La casa inteligente del futuro se define hoy por la capacidad de responder mejor a las personas que la habitan

 

La casa inteligente del futuro no se define hoy únicamente por el número de dispositivos conectados, sino por la capacidad de responder mejor a las personas que la habitan. Y, en este camino, el confort térmico tendrá un papel cada vez más central porque el confort en casa no es igual a los 25, a los 35, a los 50 o a los 65 años. Cambia con las rutinas, con la familia, con el espacio y con el tiempo. El verdadero reto de la tecnología doméstica es adaptarse a este cambio de forma sencilla, discreta y natural.