Ventilador de techo también en invierno: cómo usarlo para mejorar el confort y ahorrar energía
A pesar de que los ventiladores de techo suelen asociarse a los meses de calor, también pueden ser útiles durante todo el año. Así lo explica el especialista en este tipo de soluciones, Sulion, al destacar el papel que puede jugar el movimiento del aire para mejorar el confort térmico en los espacios y optimizar el uso de sistemas de climatización como la calefacción o el aire acondicionado.
En invierno, estos ventiladores pueden, asimismo, contribuir a mejorar la eficiencia energética de los hogares en invierno. El aire caliente tiende a acumularse en la parte superior de las habitaciones, especialmente en espacios con techos altos. Al activar el ventilador en modo invierno —una función que en los modelos de Sulion se identifica como “Warm”—, con giro inverso y a baja velocidad, es posible desestratificar y redistribuir ese aire caliente hacia la zona habitable, logrando una temperatura más homogénea, indican desde la compañía.
Según datos de estudios elaborados por la Universidad de Berkeley, el uso combinado de ventiladores con sistemas de climatización puede contribuir a reducir el consumo energético entre un 30% y un 40%, gracias a que mejora la sensación térmica y permite ajustar la temperatura de los equipos de calefacción o refrigeración.
Cómo utilizar el ventilador de techo durante todo el año
Para un buen uso del ventilador tanto en invierno como en verano, Sulion recomienda tener en cuenta algunos aspectos básicos:
- Utilizar el modo invierno ‘Warm’. En esta posición, el ventilador permite desestratificar y redistribuir el aire caliente acumulado en el techo hacia abajo, ayudando a distribuir el calor de forma más uniforme.
- Combinarlo con la calefacción o el aire acondicionado. El ventilador no sustituye a estos sistemas, pero sí puede mejorar su rendimiento. En verano, el movimiento del aire puede reducir la sensación térmica varios grados, lo que permite ajustar el termostato del aire acondicionado. En invierno, ayuda a repartir mejor el calor generado por la calefacción.
- Ajustar la velocidad según la estación. En verano, es recomendable utilizar velocidades medias o altas para generar sensación de frescor. En invierno, en cambio, el ventilador debe funcionar a baja velocidad para desestratificar el aire caliente y redistribuirlo sin generar corrientes incómodas.
- Elegir el tamaño adecuado para cada estancia. Un ventilador correctamente dimensionado permite mejorar la circulación del aire en toda la habitación y maximizar su efecto en el confort térmico.
Para Sulion, el confort térmico no depende únicamente de la temperatura, sino también de cómo se mueve el aire en una estancia. Por este motivo, cada vez más arquitectos, interioristas y profesionales de la climatización incorporan ventiladores de techo en viviendas, oficinas, hoteles o restaurantes como una solución que combina eficiencia energética, diseño y bienestar. “Durante décadas hemos entendido la climatización únicamente como la capacidad de calentar o enfriar el aire. Sin embargo, el movimiento del aire también juega un papel fundamental en la percepción de la temperatura y en el confort de los espacios”, señala Eva Fernández, Product Manager de Sulion.


