Alex Masana: “La digitalización en Matas Ramis no es un proyecto con un principio y un fin, sino una vocación”

Alex Masana: “La digitalización en Matas Ramis no es un proyecto con un principio y un fin, sino una vocación”

Proximidad, compromiso, mejora continua y evolución, junto con un equipo cualificado y en constante evolución, forman el cóctel perfecto para que Matas Ramis cumpla 110 años de actividad, adaptándose en todo momento a los vaivenes del mercado. Alex Masana, director general de la compañía de la cuarta generación de la saga familiar, confiesa que gracias a esos valores, la fidelización ha sido una constante en la empresa, permitiendo que hoy en día tengan clientes que, siguiendo la estela de padres y abuelos, van ya también por la tercera generación.

Cumpliendo ya más de un siglo de existencia en el mercado, concretamente 110 años, ¿cuáles diría usted que son los valores que les han permitido llegar hasta aquí?

Los resumiría en cuatro valores destacados:

Proximidad: siempre hemos estado cerca del cliente, tratando de entenderle, conociendo su situación en cada momento para ayudarle en lo que necesitaba. Tenemos clientes donde su bisabuelo inició su negocio/taller y hoy, pasadas tres generaciones, la relación continua.

Compromiso: además de la relación con nuestros clientes, el compromiso con nuestros proveedores también es histórico a lo largo de muchas décadas y siempre distribuyendo productos de primeras marcas, calidad contrastada y que aporten las mejores soluciones al mercado.

Mejora continua y evolución: somos muy críticos con nosotros mismos y siempre estamos buscando como mejorar, como corregir errores, como dar el mejor servicio, adaptándonos al mercado que había en cada momento y aportando nuevas soluciones y productos y nuevas formas de atender a nuestros clientes..

Equipo y personas: Para la proximidad y compromiso con clientes y proveedores, hemos contado con la mejor profesionalidad y cercanía de unos equipos humanos siempre dedicados y atentos.

 

“Somos muy críticos con nosotros mismos y siempre estamos buscando como mejorar, corregir errores y dar el mejor servicio”

 

¿En qué ha variado la estrategia y objetivos de esta empresa familiar, que asume ya la cuarta generación de la saga?

Cada época es distinta y como toda pyme hemos tenido diferentes etapas, con distintos recursos, distintos objetivos, distinta estrategia y siempre superando todas las crisis que hemos vivido.

Lo que nunca hemos perdido es la vocación de poner al cliente en el centro de la estrategia; algo que ahora está tan de moda y que para nosotros siempre había sido así.

¿Qué es lo más costoso y también lo más gratificante para una empresa de estas estructuras seguir manteniéndose en al brecha?

¡Seguir existiendo!… para hacer negocios, generar mercado, aportar mejores soluciones a las instalaciones, asesorar  y crear empleo. Es lo más duro, y nos toca adaptarnos a múltiples situaciones que te obligan a evolucionar y a hacer las cosas muy bien para seguir aportando en el mercado.

¿De qué forma ha acompañado Matas Ramis a sus clientes en todo este tiempo y qué cambios han percibido en el perfil de la clientela?

Hemos creado estructuras de atención más profesionales, con comerciales exteriores, pero también interiores, departamentos técnicos, nuevos canales de comunicación, así como cambios en el enfoque de los puntos de venta.

Hace un año, por ejemplo, inauguramos Espai Gran Vía, un nuevo concepto que pretende ser un punto de encuentro para todos los profesionales que desarrollan su actividad en el entorno de nuestro sector: instaladores profesionales, fabricantes, ingenierías, arquitecturas, interioristas o usuarios, entre otros.

Los clientes han cambiado mucho; son más profesionales, tienen que cumplir muchas normas y una alta exigencia de formación continua y conocimiento para estar al día de todas las novedades. Ahí también tratamos de ayudarles.

Espai Gran Vía: “Nunca hemos perdido la vocación de poner al cliente en el centro de la estrategia, algo que ahora está tan de moda y que para nosotros siempre ha sido así”.

 

¿Cuál diría que es el papel que juega ADIME en todos estos procesos de información y asesoramiento?¿Cuáles son las ventajas y sinergias que destacaría?

Las asociaciones son imprescindibles. ADIME tiene una visión global del sector y cumple una función básica en la transmisión de la información y también en el fomento de la formación, no sólo en ámbitos técnicos o legales, sino también de negocio.

ADIME es, además, quien defiende los intereses del sector y de la cadena de valor en la distribución de materiales para las instalaciones y también desarrolla servicios desde un ámbito global.

¿Contribuye el asociacionismo a incrementar las fortalezas de las empresas integrantes?¿Confían en la unidad de la distribución para asumir esos retos que están por venir?

Absolutamente. El futuro pasa por maximizar la colaboración y unir fuerzas mediante el asociacionismo en diversos sectores y, por supuesto, en el nuestro.

Los retos a los que nos enfrentamos, como comercio electrónico, globalización de la información, exigencias técnicas y legales o nuevos mercados, son inabordables para las empresas de pequeño tamaño si no unen sus fuerzas. Las asociaciones deben ser ese canalizador y también quien defienda los intereses para un mejor sector.

La electrificación es una realidad de presente que abre grandes posibilidades de desarrollo a los distribuidores, sobre todo en movilidad, renovables, industria 4.0, ¿qué papel juegan estas áreas de negocio en el global de la compañía?

Ya en los primeros años del siglo pasado nuestra empresa participó en la realización de muchos proyectos hidroeléctricos para la electrificación en varios municipios de Barcelona.

En este momento, aún no son las áreas que más negocio generan, pero si las que más tiempo nos ocupan, pues tenemos que invertir y prepararnos para ofrecer servicios en los mercados que, sin duda, serán el futuro. Estamos dedicando muchos esfuerzos a estas áreas de negocio y en especial a la fotovoltaica desde nuestro departamento técnico.

 

Espai Gran Via: …para que toques, para que preguntes, para encontrar nuevas soluciones en un mercado que cambia…

 

Llama la atención el salto cualitativo que ha dado la empresa a la hora de modernizar y diversificar el negocio, asumiendo no sólo las nuevas tecnologías sino también las técnicas comerciales y de servicios, ¿en qué punto están en digitalización?

La digitalización es un proceso permanente y en Matas Ramis no es un proyecto con un principio y un fin, sino una vocación. De forma continua evaluamos nuevos proyectos e inversiones en digitalización, tanto a nivel interno como hacia nuestros clientes y proveedores. Es un proceso de mucha exigencia, tanto de tiempo como de recursos y no todas las opciones disponibles son rentables, por lo que hay que tener la mente fría para decidir qué digitalizar ahora, que digitalizar más adelante y a qué renunciar.

Hay empresas que, con el tiempo y las circunstancias, se han reinventado, incorporando nuevas propuestas de soluciones a su catálogo de productos ¿es este el caso de Matas Ramis?¿Por dónde diría que va la demanda actual?

Por supuesto. Estamos incorporando nuevas soluciones en fotovoltaica, aerotermia, cargadores eléctricos, domótica y eficiencia energética. Desde el departamento técnico ofrecemos muchas soluciones y servicios que van más allá de la venta de un producto.

¿Qué esperan de este 2021 y qué lectura hacen de esta situación tan excepcional que todavía nos rodea?

Vivimos un momento de enorme complejidad, porque estamos abordando una situación totalmente desconocida. La realidad cambia semana a semana y es muy difícil hacer previsiones a largo plazo, por lo que en Matas hemos adoptado la estrategia de “asumir el cambio como la norma” y evaluamos la situación de forma permanente y nos adaptamos.

2021 será un año mejor que 2020, pero con dudas de si sigue la tendencia que se marcaba en 2019. Tememos una situación económica global complicada para los próximos cinco años, si bien nuestro sector está evolucionando mucho mejor que otros.