El autoconsumo aporta ya el 4,1% de la electricidad en España, pero su crecimiento se frena por tercer año consecutivo
La cuarta edición del Informe Anual del Autoconsumo Fotovoltaico y Almacenamiento 2025, elaborado por APPA Renovables, confirma que el autoconsumo en España ha alcanzado un grado notable de madurez, con una contribución equivalente al 4,1% de la demanda eléctrica nacional. Sin embargo, el sector acumula ya tres años consecutivos de contracción, lo que pone en riesgo el ritmo necesario para cumplir las metas del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
Durante 2025 se instalaron 1.214 MW de nueva potencia de autoconsumo —846 MW en el segmento industrial y comercial y 368 MW en el residencial—, elevando la capacidad acumulada hasta los 9.590 MW. Esta cifra consolida al autoconsumo como un elemento clave de la transición energética y de la competitividad de hogares y empresas, aunque lejos todavía del potencial previsto.
“El autoconsumo ya es una parte esencial del sistema: aporta generación distribuida, reduce emisiones y mejora la competitividad. Pero, si queremos alcanzar las metas, necesitamos políticas coherentes y estables, especialmente en fiscalidad”, afirmó Jon Macías, presidente de APPA Autoconsumo, durante la presentación del informe.
Limitaciones de red frenan el crecimiento
Las instalaciones de autoconsumo generaron 10.550 GWh en 2025, pero el informe estima que otros 2.183 GWh no pudieron aprovecharse debido a limitaciones de red y restricciones operativas. De haberse integrado esa energía, la contribución del autoconsumo habría alcanzado aproximadamente el 5% de la demanda eléctrica nacional.
Según explicó José María González Moya, director general de la asociación, el problema no es tecnológico sino estructural: la falta de capacidad de red y herramientas para gestionar excedentes. Esta energía no aprovechada habría tenido un valor económico cercano a los 82 millones de euros.

Informe Anual de Autoconsumo Fotovoltaico y Almacenamiento 2025 – APPA Renovables
El almacenamiento despega detrás del contador
Uno de los datos más destacados del informe es el fuerte crecimiento del almacenamiento energético asociado al autoconsumo. En 2025 se instalaron 339 MWh de baterías, un 119% más que el año anterior, con avances tanto en el ámbito residencial como en el empresarial.
Las baterías comienzan a desempeñar un papel estratégico más allá de la optimización energética, permitiendo gestionar picos de demanda, mejorar la resiliencia y facilitar la electrificación de procesos industriales en entornos con limitaciones de red.
Ahorros relevantes y retornos competitivos
El informe sitúa el ahorro medio en 2025 en 189 euros por kW instalado en el ámbito residencial y 133 euros por kW en el empresarial. En términos prácticos, una instalación doméstica tipo de 5,5 kW podría amortizarse en unos 6 o 7 años, mientras que una instalación industrial de 180 kW lo haría en 5 o 6 años, sin incluir posibles incentivos fiscales.
La fiscalidad, clave para reactivar el sector
Para revertir la tendencia negativa, APPA Renovables reclama medidas concretas, especialmente incentivos fiscales que impulsen la inversión. La asociación defiende deducciones de al menos el 25% en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades para instalaciones de autoconsumo, electrificación y rehabilitación energética, medidas incluidas en normativas recientes pendientes de convalidación.
Además, el sector reclama simplificación administrativa, mayor acceso a la red y herramientas que permitan aprovechar los excedentes energéticos.

José María González Moya, director general de APPA Renovables, y Jon Macías, presidente de APPA Autoconsumo
Falta de registro nacional y riesgo con los fondos europeos
El informe también alerta de la ausencia de un Registro Nacional de Autoconsumo plenamente operativo e integrado con el almacenamiento, una carencia que dificulta la planificación del sistema eléctrico y reduce la visibilidad de una potencia distribuida que ya roza los 10 GW, equivalente a aproximadamente el 24% de la demanda punta del sistema español.
Por otro lado, la asociación advierte del riesgo de que las ayudas vinculadas a los fondos europeos Next Generation pierdan eficacia si no se amplían los plazos de ejecución, ya que actualmente menos del 40% de las ayudas han sido abonadas pese a que el programa finaliza en junio de 2026.
Según Macías, estas ayudas fueron determinantes para el crecimiento del sector en años anteriores y su correcta ejecución será clave para mantener la confianza de ciudadanos y empresas en la transición energética.
En conjunto, el informe concluye que el autoconsumo en España ha dejado de ser marginal y se ha convertido en un componente estructural del sistema eléctrico, aunque su desarrollo futuro dependerá en gran medida de la estabilidad regulatoria, la fiscalidad favorable y la adaptación de las redes a un modelo energético cada vez más distribuido.


