El Congreso da luz verde a la primera Ley de Cambio Climático: podría quedar aprobada en mayo tras su paso por el Senado

El Congreso da luz verde a la primera Ley de Cambio Climático: podría quedar aprobada en mayo tras su paso por el Senado

Con la abstención del PP y los votos en contra de VOX, el Congreso de los Diputados ha contado con el apoyo suficiente para sacar adelante el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que pasará ahora al Senado, pudiendo quedar definitivamente aprobada en mayo.

Se trata de una ley que marca los objetivos para alcanzar la plena descarbonización y llegar a 2050 con plena neutralidad climática. En ese recorrido se han de ir cubriendo etapas concretas, la primera para 2030, con un sistema eléctrico de origen renovable del por encima del 40%, y medidas muy encaminadas a impulsar las energías limpias y los vehículos libres de emisiones. También las emisiones de gases de efecto invernadero del conjunto del país se deberán haber reducido en un 23%, un objetivo que contempla la primera revisión en 2023.

Teresa Ribera, vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aunque aplaudió esta ley, calificándola de  “enormemente ambiciosa”, reconoció que “queda margen para seguir mejorando en una trayectoria que no es lineal, sino que debe incrementarse progresivamente conforme vayamos alcanzando velocidad de crucero en el tiempo por venir, porque en el cambio climático llegamos tarde”.

 

Texto participativo

A pesar de que algunos partidos reprueban que “no haya existido negociación previa” y que otros reprochan “la falta de ambición de la ley”, la vicepresidenta ha puesto en valor el trabajo conjunto de todos los grupos parlamentarios en la definición de esta ley, desde que el pasado 19 de mayo el Consejo de Ministros la remitiera a la Cámara Baja. “Es un texto reforzado en materia de ambición, gobernanza, participación y transparencia”,dijo Ribera, quien asumió su “enriquecimiento gracias a las contribuciones de las distintas formaciones políticas”, a las que se han sumado otras las aportaciones de sectores sociales y económicos de signo muy diferente.

El proyecto de ley plantea cómo prepararnos para los impactos del cambio climático y cómo prevenir sus causas con herramientas de adaptación, anticipación y resiliencia. Para la ministra, esta normativa “permitirá modernizar la industria y hacerla más competitiva en los nuevos mercados, fortaleciendo el tejido social, atraer inversiones en las tecnologías del futuro, evitar riesgos financieros, generar empleo estable y facilitar una distribución equitativa de la riqueza en el proceso de descarbonización, guiado por criterios de justicia social y estrategias de transición justa”.

La vicepresidenta también subrayó que este proyecto constituye un primer paso para articular el resto de políticas y medidas, y orientar así el proceso de recuperación hacia un modelo de prosperidad duradero y respetuoso con los límites del planeta. “Debe servir de marco institucional y de referente para dar certidumbre y estabilidad, y movilizar la acción climática”, ha remarcado.

 

Objetivos ambiciosos

Los objetivos “tan ambiciosos de la ley”, se articulan, según Ribera, en las prioridades de reducción de emisiones en sectores difusos (movilidad, usos térmicos en edificios, residuos o agricultura). España asume el compromiso de una reducción del 39%, 13 puntos por encima de la meta del 26% fijada por la Unión Europea.

 También, mientras la UE establece una participación de renovables de entre un 38% y un 40% en el consumo final de energía para 2030, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima contempla para España un 42%. En cuanto a eficiencia energética, Europa considera necesario un aumento de entre el 36 y el 37% para 2030, mientras que el objetivo español se sitúa en el 39,5%.

En este contexto, Teresa Ribera  asumió la inminente activación de un nuevo Plan Moves de ayudas a la movilidad eléctrica, de acuerdo con los criterios del Ejecutivo de combatir la amenza climática y seguir descalando en esos objetivos de reducir las emisiones al máximo.