El vehículo eléctrico, elemento clave para la recuperación económica

El vehículo eléctrico, elemento clave para la recuperación económica

Mostrar cómo el vehículo eléctrico se convierte en elemento clave para agilizar la  transición hacia un modelo más sostenible y vinculante con los objetivos climáticos es el propósito del último informe IPM presentado por la Oficina de Javier García Breva, titulado ‘La Revolución Industrial del Vehículo Eléctrico’.

García Breva, experto en nuevos modelos de negocio energético, destaca en este trabajo que “el vehículo eléctrico se convierte en un instrumento para la recuperación de la economía europea y para que España aproveche los recursos del fondo europeo aprobado en el mes de julio para descarbonizar y electrificar el transporte”.

El informe se ha presentado coincidiendo con la Semana Europea de la Movilidad, que se viene celebrando desde el pasado 16 hasta mañana, martes 22 de septiembre, y en él se alude al impacto que tendrá la ‘Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo’ (ELP), publicado recientemente por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico y que establece un objetivo de electrificación del transporte del 79% en 2050. La meta a materializar es reducir las emisiones de los automóviles aprobado por la UE para 2030 en el 37,5%, lo que supone 60 gramos de CO2 por kilómetro y disminuir en el 50% las emisiones actuales.

Alternativa idónea

Precisamente, el desarrollo del vehículo eléctrico es, para García Breva, la alternativa idónea a la industria del automóvil, al hacer que converjan elementos que van a determinar la actividad económica inmediata, entre ellas la reducción de emisiones, una nueva mentalidad social sobre la salud y el medio ambiente, una mayor productividad vinculada a la electrificación y un nuevo tejido industrial.

Por eso, en su nuevo trabajo se pone el acento “en la adaptación de la economía y de los hábitos de las personas hacia mayores exigencias de sostenibilidad y habitabilidad que determinan nuevas reglas de competitividad en ámbitos como la energía renovable distribuida, la movilidad eléctrica inteligente y edificios autosuficientes que integren el vehículo eléctrico en la gestión energética del edificio”.

Entre los argumentos que baraja el autor figuran las sinergias y alianzas que están surgiendo entre distintos sectores que hasta ahora mantenían una evolución independiente, entre ellos “fabricantes de vehículos, baterías de almacenamiento, autoconsumo, fotovoltaica, eléctricas, petroleras e inmobiliarias”, que están protagonizando esas uniones para liderar el avance de la movilidad eléctrica. “Las sinergias de la electrificación del transporte aumentarán sus beneficios económicos, sociales y ambientales”, confirma García Breva.

En definitiva, el nuevo Informe IPM identifica los nuevos modelos de negocio que van a impulsar la movilidad eléctrica como la carga inteligente donde se vive o trabaja y el almacenamiento local, “que hacen del vehículo eléctrico el primer recurso energético distribuido”, y la asociación entre edificación y transporte, con la integración del vehículo eléctrico en los edificios, “intercambiando energía y gestionando la demanda, y que convierte la rehabilitación energética en la medida más útil para crear demanda de vehículos eléctricos”, apunta el autor.

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