Francesc Acín: “Se necesita una política fiscal que acompañe a la apuesta por más industria, más innovación y más digitalización”

Francesc Acín: “Se necesita una política fiscal que acompañe a la apuesta por más industria, más innovación y más digitalización”

Una vez cerrado el primer semestre de cualquier año, es un momento adecuado para echar la vista atrás para analizar la evolución y comprobar si se van cumpliendo nuestras perspectivas de meses atrás al elaborar nuestros presupuestos y previsiones de ventas.

Sin embargo, la irrupción del Covid-19 en nuestras vidas ha cambiado radicalmente nuestro día a día y ha destrozado cualquier expectativa que teníamos para 2020. Sabíamos, cuando lo planificamos, que iba a ser un año menos bueno que el anterior por la desaceleración económica en la que estábamos envueltos, pero los efectos de la pandemia han esfumado el posible crecimiento de entre el 3% y el 5% que teníamos como objetivo.

Trabajando duro para construir un futuro (eléctrico)

Para el primer semestre del año la estadística de los miembros de la Junta Directiva de AFME refleja un decrecimiento de las ventas respecto al mismo periodo del año pasado del -22,5%. Si no hubiera un rebrote fuerte de la pandemia, estimamos que el año podría cerrar con una variación de ventas en el mercado nacional entre el -20% y el -15%, una caída de una intensidad que no veíamos desde hace siete u ocho años.

También la economía española se verá fuertemente afectada por esta crisis y nuestro PIB sufrirá una contracción de 2 dígitos. A nivel internacional, si bien todos los países se han visto afectados, ha habido diferencias importantes en el grado del impacto que han sufrido cada uno de ellos, lo que está permitiendo que algunos de nuestros mercados de exportación se hayan mantenido mejor que otros.

Entorno complejo e incierto

Estamos en un entorno muy complejo e incierto, con muchas dudas sobre cómo nos recuperaremos y a qué velocidad, con deseos de recuperar nuestra actividad y vidas privadas lo antes posible, pero con la prudencia que obliga la posibilidad de nuevos rebrotes.

En este contexto, la Asociación ha intensificado sus esfuerzos para ofrecer servicios de valor y defender los intereses de nuestras empresas. En concreto, y de forma coordinada con el resto de las Asociaciones del sector tanto de fabricantes como de distribuidores e instaladores, en los primeros momentos del confinamiento luchamos para que se aclarara el carácter esencial de nuestro sector y que por lo tanto nuestras empresas pudieran seguir desarrollando su actividad.

Esa cooperación continúa y seguimos coordinando nuestros esfuerzos para trabajar conjuntamente y hacer frente a problemas comunes como, por ejemplo, los efectos que pueda tener una reducción del crédito comercial en la economía y en nuestro sector. También, con el objetivo de generar liquidez en las empresas, queremos que se cumpla la Ley de Plazos de Pago y que las AA.PP. y algunas de las grandes empresas del país la cumplan, eso significaría una inyección de más de 130.000 millones de euros en el sistema, que ayudarían de una forma notable a paliar los efectos de la crisis, para ello sólo es necesario voluntad política. Periodos excesivos de pago, hacen más ineficiente nuestra economía y aumenta el riesgo que tienen que asumir las empresas.

Aumentamos notablemente nuestros canales de comunicación con nuestros socios y el sector. Le dimos una periodicidad semanal a nuestro Newsletter para tener al sector informado de todas aquellas cuestiones de interés para la actividad de todos los colectivos, centrándonos mucho en conocer los efectos de la crisis. También vía encuestas y vía el análisis semanal de la variación de los pedidos de la Plataforma Electronet, informamos de cómo nos estaba afectando la pandemia a nivel de ventas y otras variables.

Adaptación al teletrabajo

La organización se adaptó rápidamente al teletrabajo y aunque previamente a la pandemia ya celebrábamos muchas reuniones por teleconferencia, la asistencia telemática se extendió a todas las reuniones de AFME. Esta transformación se ha producido hasta el punto de que, el pasado 30 de junio, celebramos nuestra Asamblea General por primera vez en formato telemático, con un gran éxito de asistencia.

La organización se adaptó rápidamente al teletrabajo y aunque previamente a la pandemia ya celebrábamos muchas reuniones por teleconferencia, la asistencia telemática se extendió a todas las reuniones de AFME.

La organización se adaptó rápidamente al teletrabajo y aunque previamente a la pandemia ya celebrábamos muchas reuniones por teleconferencia, la asistencia telemática se extendió a todas las reuniones de AFME

En la misma línea, otros servicios, como los cursos de marketing digital, siguieron adelante y ya se han celebrado 8 formaciones en formato webinar con un gran éxito de participación. Además, se han organizado dos webinars técnicos, uno sobre el papel de las normas en el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión y otro sobre la transición energética, en el que se dio un repaso del nuevo marco legislativo para identificar nuevas oportunidades para los fabricantes.

Las ferias del exterior y las Misiones Comerciales se han visto duramente afectadas por cancelaciones y las dificultades actuales para planificar viajes. Sin embargo, gran parte de las Misiones previstas se han reconvertido en “videomisiones”, que permitirán tener unos primeros contactos a nuestras empresas en diversos mercados exteriores.

En definitiva, todos los departamentos han aumentado sus esfuerzos y nuestros servicios se han incrementado para apoyar a las empresas para prepararse para la deseada recuperación de esta crisis.

Sector profesionalizado

Un presente y futuro que miramos con cierto optimismo porque tenemos un sector muy profesionalizado y porque existen grandes oportunidades para que el sector se recupere y lo haga fortalecido.

Para conseguirlo, nuestro país debe aprovechar el efecto locomotora del sector energético y apostar decididamente por la rehabilitación del parque inmobiliario construido para mejorar su comportamiento energético. Impulsar y favorecer la rehabilitación de los edificios a través de medidas activas, como la incorporación de sistemas de automatización y control, es clave. Y también lo es el hecho de conocer el estado de las instalaciones eléctricas existentes para añadir instalaciones generadoras de electricidad a través de energías renovables de forma segura y efectiva.

Otra gran apuesta de país debe ser el despliegue de las infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos, eliminado las trabas que impiden el desarrollo de modelos de negocio rentables que favorezcan su implantación.

También es momento de dar impulso a la implantación del 5G en España para que facilite la transformación digital de las empresas, administración y personas.

Políticas industriales estables

Todo pasa por hacer políticas industriales estables y de largo recorrido para favorecer que el aumento del peso de la industria en nuestro PIB. A su vez, se necesita una política fiscal que acompañe a esta apuesta por más industria, más innovación y más digitalización.

Se debe apoyar y promocionar los grados de formación profesional, adaptándolos a la realidad del mercado para incrementar el número de profesionales y su nivel de conocimiento en energías renovables

Y no se debe olvidar la formación de los profesionales que trabajan para nuestra Industria. Se debe apoyar y promocionar los grados de formación profesional, adaptándolos a la realidad del mercado para incrementar el número de profesionales y su nivel de conocimiento en energías renovables (generación distribuida, autoconsumo), infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos, tecnologías de la información, etc.

En definitiva, estas líneas estratégicas deben ser protagonistas de los nuevos planes estatales que se alimentaran financieramente del Plan UE de reactivación (750MM€) para la recuperación de la crisis y buen posicionamiento del país para las futuras etapas de dificultad que nos tocará enfrentar, además estos proyectos en gran parte no tienen coste para las arcas del Estado y podrían generar más de 100.000 empleos de alta cualificación, la Administración sólo debe actuar, en la mayoría de los casos, como facilitador evitando trabas burocráticas, que son impedimentos para estos proyectos.

Sin duda, este 2020 va a ser un año que recordaremos por conceptos como la distancia social o porque la mascarilla se ha convertido en una prenda más de nuestro día a día, pero también por un impulso importante al teletrabajo y al uso de nuevas tecnologías para optimizar nuestras actividades y porque, a pesar de la intensidad de la crisis a la que nos enfrentamos, estamos convencidos que nuestro sector saldrá mucho más rápido que de la anterior y, sobre todo, mucho más fortalecido.

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