ORBIS: la Ley de Movilidad Sostenible y su impacto en la empresa.

ORBIS: la Ley de Movilidad Sostenible y su impacto en la empresa.

La entrada en vigor de la Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible abre una nueva etapa para miles de empresas españolas. Más allá de fomentar medios de transporte menos contaminantes, la normativa convierte la movilidad sostenible en un elemento estratégico de la organización empresarial y sitúa la electrificación de los desplazamientos laborales entre las principales prioridades corporativas.

 

Uno de los cambios más relevantes es la obligación de implantar Planes de Movilidad Sostenible al Trabajo (PMST) en empresas y entidades públicas con centros de trabajo de más de 200 empleados, o de más de 100 trabajadores por turno. Además, tras la modificación introducida por el Real Decreto-ley 7/2026, el plazo para disponer de estos planes se adelanta al 5 de diciembre de 2026, lo que acelera la adaptación de las organizaciones al nuevo escenario regulatorio.

 

 

Un cambio que va más allá del vehículo eléctrico

 

La normativa no solo impulsa la reducción de emisiones, sino que obliga a las empresas a revisar cómo gestionan la movilidad de sus trabajadores. La progresiva incorporación del vehículo eléctrico supone nuevos retos organizativos que afectan a áreas como Recursos Humanos, Operaciones, Administración o Dirección Financiera.

 

Preguntas que hasta hace poco eran poco habituales comienzan a formar parte de la gestión diaria de muchas compañías: ¿cómo controlar las recargas de una flota eléctrica?, ¿quién asume el coste de la energía?, ¿cómo identificar a los usuarios cuando varios empleados comparten los mismos puntos de carga?, o ¿cómo gestionar instalaciones distribuidas entre diferentes sedes o incluso en los domicilios de los trabajadores?

 

La respuesta a estas cuestiones requiere herramientas capaces de ofrecer información precisa sobre el uso de la infraestructura, el consumo energético y la trazabilidad de cada recarga.

 

 

La gestión de la recarga cobra protagonismo

 

A medida que aumenta el número de vehículos electrificados en las empresas, la infraestructura de recarga deja de ser un simple elemento técnico para convertirse en un activo que requiere planificación y control.

 

Las organizaciones deben definir políticas claras sobre quién puede utilizar los puntos de carga, cómo se reparten los costes energéticos y qué modelo económico aplicar. Algunas compañías optan por asumir íntegramente el coste de la electricidad como parte de sus políticas de sostenibilidad o de retribución flexible, mientras que otras establecen sistemas de reparto parcial o diferencian entre el uso profesional y el privado de los vehículos.

 

En todos los casos, disponer de datos fiables sobre consumos individuales y utilización de la infraestructura se convierte en un factor clave para garantizar una gestión eficiente.

 

 

Soluciones tecnológicas para la movilidad corporativa

 

Ante este nuevo escenario, la digitalización de la infraestructura de recarga adquiere un papel cada vez más relevante. Entre las soluciones disponibles en el mercado, ORBIS ofrece herramientas orientadas a facilitar la administración tanto de instalaciones privadas como de redes de recarga de mayor dimensión.

 

El Software VIARIS Reparto de Costes (SVRC) está diseñado para gestionar infraestructuras de recarga en empresas, comunidades de propietarios y flotas corporativas. La aplicación permite identificar a cada usuario mediante tarjetas RFID, registrar el consumo individual de energía, automatizar el reparto de costes, generar recibos y supervisar el estado de los cargadores, además de emitir alertas ante incidencias o desconexiones.

 

Por su parte, la Plataforma de Gestión VIARIS está orientada a la explotación y administración remota de infraestructuras de recarga públicas o privadas. La plataforma permite monitorizar consumos, gestionar clientes, facturar las recargas, monetizar el servicio y facilitar el acceso tanto a administradores mediante un portal web como a usuarios finales a través de una aplicación móvil.

 

 

Del cumplimiento legal a la ventaja competitiva

 

La nueva legislación supone un punto de inflexión para la movilidad corporativa. Aunque el cumplimiento normativo será el primer objetivo para muchas organizaciones, los expertos coinciden en que aquellas empresas que integren la movilidad eléctrica dentro de una estrategia global de sostenibilidad podrán obtener beneficios adicionales en eficiencia operativa, control de costes y optimización de recursos.

 

Con la fecha límite de diciembre de 2026 cada vez más próxima, la gestión inteligente de la infraestructura de recarga se perfila como uno de los elementos clave para afrontar con éxito la transición hacia una movilidad empresarial más sostenible.